Ariel Holan apeló al inflador anímico para levantar al plantel, decoró el vestuario con frases e instauró un nuevo lema: Intensidad, Fantasía, Compromiso.
"Aunque no lo parezca, Bielsa es un gran motivador”. La frase pertenece a Diego Simeone. El Cholo supo demostrar con su Atlético Madrid que el corazón muchas veces iguala al presupuesto. Para él, la motivación es una parte importante de la estrategia. Sus equipos tienen una impronta inconfundible que los distingue y los lleva a sentarse en la mesa de los grandes: juegan con enjundia, pasión, garra, compromiso y convicción. Cuando Ariel Holan desembarcó en Independiente se viralizó un audio privado en el que el Profesor mencionó cuáles iban a ser los pilares de su gestión: “Quiero una intensidad bielsísitica o simeonística”. Cada entrenador tiene sus métodos para mentalizar y conducir grupos humanos. Un viejo axioma del fútbol indica que el peso específico de la camiseta de los clubes grandes moviliza a los futbolistas, aunque eso no siempre se cumple. En ocasiones es necesaria la intervención del técnico para exprimir lo mejor de cada uno. La tentación de caer en la relajación es uno de los principales enemigos que todo líder de grupo debe aprender a combatir. “En mi caso, una forma de motivar es traer tres o cuatro jugadores cada año. Los nuevos siempre vienen con ganas de demostrar, contagian al resto y elevan la vara”, explicó Simeone, uno de los entrenadores que despierta admiración en Holan. En definitiva, no siempre ganan los mejores: a veces se imponen quienes salen a luchar con más determinación.

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